Poetas leen poesía

Alejandro Crotto habla de un poema de César Vallejo

 

XV

 

En el rincón aquel, donde dormimos juntos
tantas noches, ahora me he sentado
a caminar. La cuja de los novios difuntos
fue sacada, o talvez qué habrá pasado.

Has venido temprano a otros asuntos,
y ya no estás. Es el rincón
donde a tu lado, leí una noche,
entre tus tiernos puntos,
un cuento de Daudet. Es el rincón
amado. No lo equivoques.

Me he puesto a recordar los días
de verano idos, tu entrar y salir,
poca y harta y pálida por los cuartos.

En esta noche pluviosa,
ya lejos de ambos dos, salto de pronto…
Son dos puertas abriéndose cerrándose,
dos puertas que al viento van y vienen
sombra                    a                    sombra.

 

 

Sobre el poema XV de Trilce dice Alejandro Crotto:

Este poema de Trilce, del peruano César Vallejo, es extraordinario. Por su fuerza expresiva, claro, por lo poderoso que es como poema, a secas. Pero también porque es una clase magistral que nos regala Vallejo. Me explico: del poema se conserva un borrador que es éste:

 

 

[  Sombras

 

En el rincón aquél donde dormimos juntos
tantas noche, Otilia, ahora me he sentado
a caminar. La cuja de los novios difuntos
fue sacada. Y me digo: tal vez qué habrá pasado.

Has venido temprano a distintos asuntos
y ya no estás. Es el rincón donde a tu lado
leí una noche, alegre entre tus tiernos puntos,
un cuento de Daudet. Es el rincón amado.

No lo olvides. Me he puesto a recordar los días
de aquel verano, sidos en tu entrar y tu salir
poca y harta y qué pálida por las salas umbrías.

Y esta noche, ya lejos de ambos, salto de pronto.
¡Son dos puertas abriéndose, cerrándose, al huir
sombra a sombra a mitad de este tramonto!      ]

 

O sea, un soneto modernista, de alejandrinos y rima consonante. Un poema que podría ser de Los heraldos negros, su libro anterior… Me imagino a Vallejo ante este borrador, en el punto en que muchos se hubieran detenido satisfechos, y dándose cuenta de que el poema todavía no estaba: que había que ir un poco más allá. Hizo entonces todas las rupturas que vemos: el paso de los alejandrinos a los endecasílabos en los versos pares de la primera estrofa, luego la creciente irregularidad de las estrofas y de la versificación (si bien se mantiene un pulso básicamente imparisílabo), la disolución gradual de la rima mientras se actualiza el recuerdo… Y todo apunta en una misma dirección: que el poema encarne formalmente el derrumbe amoroso que cuenta, que el poema sea lo que dice.

Como si nos enseñara Vallejo: la única violencia productiva es la que se ejerce motivada por una necesidad auténtica. No hay novedad que no nazca del contacto con en el pulso vivo de la lengua.

 

Alejandro Crotto nació en Buenos Aires, Argentina, en 1978. Publicó los libros de poemas Abejas (2009), Chesterton (2013) y Once personas (2015). Administra el blog losporquesdelarosa.blogspot.com.ar dedicado a la poesía y la traducción de poesía.

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